¡DIAGNOSTICO POR HUELLAS DIGITALES!
Siendo un veraz expediente sobre su vida prenatal; las huellas digitales
sirven de pista importante no solo para determinar su genotipo sino
también para detectar patología relacionada a ellas. El seguimiento
tanto de los lineamientos como de la dieta aunada al ejercicio son la
mejor prevención de patología epigenética, asegurando longevidad y
salud.
Las huellas digitales no solo sirven como identificación personal;
estudios actuales determinan que los patrones en huellas digitales son
sinónimo de diagnostico, revelan amenazas potenciales en cuanto a salud,
como enfermedad de Alzheimer, artritis reumatoide, enfermedad cardíaca,
diabetes y cáncer.
Huellas digitales, o bien historia en la punta de sus dedos:
El feto no tiene huellas digitales formadas sino que ‘cojines volar’,
que continúan desarrollándose hasta finales del primer trimestre, cuando
comienzan a contraerse, y los huesos que forman los dedos cubiertos de
tejido marcado por áreas únicas elevadas que se desarrollan en huellas
digitales perfectamente formadas, transcurrida la vigésima primer
semana. Por consiguiente, cada acontecimiento importante entre la sexta y
la vigésima primer semana de su vida fetal va dejando su marca formando
un patrón único de lazos, torbellinos y arcos. Estos tres diseños
básicos de las huellas digitales se forman en correlación a la cantidad
de hormonas, factores ambientales y alimento a los que fueron expuestos
dentro del útero y a las decisiones tomadas por los genes durante el
desarrollo. Con observar las huellas digitales, se puede deducir el tipo
de dieta, factores ambientales que entraron en juego y las decisiones
epigenéticas que fueron tomadas, las cuales llegaron a formar el
genotipo correspondiente a cada quien.
Lazos, torbellinos, y arcos.
Existen tres clasificaciones básicas de huellas digitales, arcos, lazos y
torbellinos. Tenemos generalmente una mezcla de los tres tipos en las
yemas de los dedos, con una cierta simetría entre la mano izquierda y la
mano derecha. Los lazos representan un 60-70%, los torbellinos un
25-35% y los arcos son los más inusuales encontrados en un 5-7% de la
población. Son testimonio fehaciente de la vida prenatal y pista
importante tanto del propio genotipo como de las enfermedades
relacionadas con el. De hecho, hay un sinnúmero de estudios que
correlacionan dichos patrones con riesgos potenciales en la salud.
Lazos y enfermedad de Alzheimer.
Existen estudios acerca del número de lazos y su relación a enfermedad
de Alzheimer. Los pacientes con SDAT (demencia senil tipo Alzheimer)
mostraron una frecuencia creciente de lazos cubitales en sus yemas
aunado a una disminución de torbellinos y de arcos. De hecho, en el
estudio, un patrón de ocho lazos cubitales o más fueron encontrados en
el 72% de los pacientes; comparado con el 26% en el grupo de control. Un
número significativo de lazos es característico del genotipo del nómada
Torbellinos y cáncer de pecho.
La revista: The American Journal of Medical Genetics en un estudio
divulgo 'el valor profético positivo de 6 o más torbellinos en huellas
digitales era comparable al de una mamografía o biopsia de pecho.' A
mayor edad había un incremento en el valor profético positivo asociado a
6 o más torbellinos digitales. Los científicos que estudian la conexión
de los patrones de huella tipo torbellino sugieren que pueden
potencialmente ser utilizados para la investigación o fomentar la
investigación, particularmente en países en vías de desarrollo donde la
mamografía no es tan accesible.
Torbellinos y enfermedad celiaca.
Médicos del servicio pediátrico del Instituto de gastroenterología y
nutrición en Israel estudiaron la correlación entre los patrones de la
huella digital y la enfermedad celiaca. Las huellas digitales fueron
obtenidas a partir de 46 pacientes con enfermedad celiaca y comparadas
con las de 46 del grupo de control, emparejados por sexo y origen
étnico. Torbellinos eran más frecuentes a diferencia de lazos cubitales
en pacientes celiacos que en aquellos del grupo de control. Un patrón
digital de cuatro o más torbellinos estaba presente en el 69% de
pacientes celiacos, pero solamente en 28% del grupo de control.
Concluyeron que los patrones dermatoglyficos particulares eran
considerablemente más comunes en pacientes con enfermedad celiaca que en
los del grupo de control. El estudio concluyó que este marcador debe
ser utilizado como clave de diagnóstico, indicando la necesidad de más
investigación al respecto.
Arcos y enfermedad del CIP.
Las huellas digitales pueden ayudar a detectar una enfermedad
difícil-de-diagnosticar y peligrosa a la vez llamada la 'Pseudo
obstrucción intestinal crónica' (CIP). Un 54% de pacientes con CIP
tienen un patrón digital inusual llamado arco. Los arcos aparecen en
5-7% de la población en general. Se necesita una herramienta de
diagnóstico nueva para detectar el CIP, enfermedad que aflige a 50.000
americanos, y se le confunde en ocasiones con obstrucción intestinal
(por ello “pseudo”). Los pacientes experimentan dolor, vomito, náusea, y
diarrea alternada con estreñimiento. Pero cuando los cirujanos van tras
una obstrucción, no la encuentran, porque el CIP determina la
degeneración de nervios y músculos que controlan el sistema
gastrointestinal, y en algunos casos es por causa desconocida. ¿Por qué
se debe asociar un patrón inusual de huella digital a una enfermedad
gastrointestinal? Al parecer existe un acoplamiento congénito; significa
que las condiciones están presentes al nacer. La constelación de
síntomas puede ser ligada genéticamente, o proviene de factores
ambientales ocurridos dentro del útero. Las huellas digitales primitivas
aparecen durante la sexta o séptima semana de gestión y terminan por la
semana 24, presentándose de un tejido fino similar al de la válvula
mitral y el estomago.
Pequeñas líneas blancas.
Si hay desgaste de los cantos en la huella digital, se alcanza a ver un
patrón de líneas blancas entre los pliegues de las huellas-secundarias
que llegan a ser visibles cuando los cantos son bajos. Investigación que
data de principios de los años 70 demuestra una correlación entre el
aspecto de las líneas blancas y la incidencia de enfermedad celiaca.
Típicamente, el número de las líneas blancas aumenta con la edad a
medida que la integridad gástrica continúa deteriorándose. En muchos
casos, las líneas blancas comienzan a desaparecer al adoptar una dieta
libre de gluten. Algunos investigadores incluso creen que las líneas
blancas son un indicador útil en la respuesta a la terapia de dicha
dieta, aunque la mejora completa puede durar arriba de dos años. El
seguimiento tanto de los lineamientos de GTD, puede hacer un mundo de
diferencia y lograr corregir tanto problemas digestivos, como la
restauración de la integridad gástrica, tanto de estómago como de
bacterias intestinales.
GRACIAS a Lola Pliego.